El macizo de los Cairngorms alberga la mayor parte de los picos más elevados del Reino Unido. El Ben Macdui, cn sus 1309 m, es el más alto del macizo y segundo del país, sólo por detrás del Ben Nevis (1343 m). El Braeriach, o Braigh Riabhach en lengua escocesa, es el siguiente de la lista. Esta falta de «primacía», y que su conquista requiera una larga caminata, lo hace un monte mucho menos frecuentado, pese a regalar panorámicas de una rara grandiosidad.

La vía más habitual de ascensión al Braeriach parte de uno de los aparcamientos de la estación de esquí de Cairngorms, atravesando el collado del Chamalain Gap. Sin embargo, es más estimulante llevar a cabo una ruta circular que parte del aparcamiento de Whitewell, a unos 5 km al sur de la localidad de Aviemore. De esta forma tendremos ocasión de conocer los valles de Lairig Ghru, que separa el Braeriach del Ben Macdui y el Cairn Gorm, y el Glean Eanaich, al pie de la muralla de Sgor Gaoith, la última gran montaña del macizo hacia el Oeste.
Esta es la opción que elijo. A principios de Octubre la luz en estas latitudes tiene una belleza muy particular, pero las horas de luz son relativamente pocas para una caminata tan larga. No me apetece mucho conducir, y llego hasta Aviemore en tren. Había pensado en caminar los cinco kilómetros que me separan de Whitewell, pero llego ya con la mañana avanzada, así que decido invertir unas libras en un taxi que me ahorre ese primer tramo y así afrontar la excursión con algo más de tranquilidad. Acabo saliendo a las once y cuarto, lo que me obliga a meter caña. La primera parte es cómoda, desde el aparcamiento un senderillo parte hacia el este, para alcanzar pronto una excelente pista que llega desde Coylumbridge y en la que giro a la derecha (sur); un kilómetro después tomo a la izquierda en un nuevo cruce, entrando en el magnífico bosque de Rothiemurchus y sus pinos caledonios. El día todavía se mantiene bueno, pero muy húmedo, lo que sumado a mi paso ligero me hace soltar a sudar a base de bien. El Carn Eilrig, empinadísimo, me domina a mi derecha. Cruzo un puente sobre el torrente Am Beanaidh, y un kilómetro largo después, junto a un gran cairn, llego a un cruce. Siguiendo de frente llegaría al gran Loch Morlich. Toca torcer a la derecha, remontando el valle que conduce, entre las grandes moles donde se ubican el Cairn Gorm y el Ben Macdui a la izquierda, y el Braeriach a la derecha, al paso del Lairig Ghru, que da acceso al valle del río Dee. Esta es la ruta histórica que comunica Aviemore y el Speyside con Braemar y el Aberdeenshire.
La inclinación aumenta, a pesar de lo cual consigo hacer 7,5 km durante la primera hora de camino. Poco después la cosa se pone seria, entra por mi izquierda la ruta «normal» del Chalamain Gap y llego al cruce donde dejo la vía principal para tomar a la derecha el bien cuidado sendero que ataca directamente la ladera del Sròn na Lairige para ganar su arista norte, por encima del desfiladero. La dura pendiente se hace notar y llego al pie de su cumbre al cabo de algo más de dos horas y 11,5 km de camino. El panorama, que ya empieza a cubrirse por la niebla, es dramático. Nos acercamos al borde de los impresionantes acantilados que dominan el circo donde se precipita el recién nacido Dee, que surge en lo alto del plateau al que acabamos de acceder.


Aquí arriba, ya con la cima del Braeriach próxima, me permito ir más despacio disfrutando del ambiente. El tiempo fosco confiere un aire aún más salvaje a estas landas desoladas, muy lejos de todo. El sendero bordea los acantilados que enmarcan el barranco Coire Bhrochain , sorteando bloques graníticos. Roca antiquísima, del Ordovícico-Devónico, creada hace más de 400 millones de años, y punteada de líquenes amarillo-verdosos que se nutren de niebla y viento. La ruta desciende a un collado poco profundo antes de reemprender la ascensión, y la ancha arista se va haciendo más sutil al tiempo que las vistas se vuelven grandiosas hacia el barranco Garbh Choire Dhàidh, por donde se precipita el Dee, y el lago Lochan Uaine, una joya escondida en una cubeta glaciar dominada por los picos Cairn Toul y Sgòr an Lochan Uaine. Las aristas y canales aquí tienen su enjundia.


Hacia el este, al otro lado del Lairig Ghru, sobre la orilla izquierda del Dee, la mole redondeada del Ben Macdui domina imponente.

Una pendiente más suave me conduce finalmente a los 1296 metros de la cima del Braeriach, el punto más elevado de este vasto altiplano, no lejos del borde del precipicio. Son casi las dos de la tarde y el tiempo se va cerrando cada vez más.

El año anterior había podido comtemplar el gran hito cimero del Braeriach desde lo alto del Sgòr an Lochan Uaine (1258 m), a donde había llegado tras una larga caminata desde el aparcamiento de Linn of Dee, a unos 10 km de Braemar, al sur del macizo. Sólo 2 km a vuelo de pájaro sobrevolando los abismos, y un desnivel adicional desdeñable. Pero la curvatura del circo imponía un rodeo de casi 5 km, lo que habría alargado demasiado la excursión, teniendo en cuenta la necesidad de regresar al punto de partida. Habría sido un modo espectacular de completar la travesía de cuatro de los Munros más remotos de Escocia, el Devil’s Point, el Carn Toul, el mencionado Sgòr an Lochan Uaine, y el propio Braeriach. La forma más fácil (más bien, la menos masacrante) de encadenarlos consiste en subir al Braeriach por la vía «normal», para luego crestear, descender al valle del Dee, remontarlo hasta el Lairig Ghru, y retornar a la carretera de la estación de esquí por el camino de ida. Alternativamente, si alguien nos deja/recoge en el Linn of Dee, se puede completar una majestuosa travesía del macizo, aprovechándonos del tren en Aviemore.

Tras comer algo, emprendo el descenso en dirección NW hasta alcanzar el borde del Coire Ruadh y de aquí hacia el oeste, yendo a buscar la parte superior del anfiteatro que acoge el lago Loch Coire an Lochain. La niebla me permite sólo intuir este bonito espejo de agua. Voy con cuidado, a mis pies se encuentran paredes de gran inclinación. En general, es importante tener en cuenta que este altiplano es muy perdedor en caso de niebla; combinado con viento y nieve (whiteout) el riesgo de acercarse demasiado al borde del precipicio es muy real… Volviendo a mi camino, voy girando de nuevo al NW hasta alcanzar el fondo de la cubeta y dar con un viejo sendero de cazadores que desciende trazando zigzags por una pronunciada pendiente en dirección al profundo valle del Gleann Eanaich. Ha empezado a despejar y el panorama hacia el norte es amplísimo, bien visibles la pista que tomaré una vez alcanzado el fondovalle, el bosque de Rothiemurchus, Aviemore y el gran valle del Spey.

Una empinadísima vertiente cubierta de brezos me separa del fondo del valle del Eanaich y la buena pista que lo recorre. Mi sendero se acaba desdibujando y debo recorrer aproximadamente 1 km a media ladera en dirección norte para buscar el punto más asequible de acceso a la pista. Sobre el Lago Eanaich se alza la pared que culmina en el Sgorr Gaoith, que desde aquí luce imponente.

Apenas han pasado las tres y media cuando pongo pie en la ansiada pista. Llevo 19 km de caminata y a partir de ahora todo es más sencillo. Quedan algo más de siete kilómetros hasta el punto de partida y cinco más hasta la estación de Aviemore. A paso alegre consigo llegar a las cinco y veinte, con un margen de hora y media de luz diurna y a tiempo de coger el tren que me devuelva a casa a una hora razonable.

Datos técnicos:
Longitud: 31,7 km (27 i/v de Whitewell, 5 hasta Aviemore).
Desnivel: 1169 m positivos, 1268 m negativos.
Tiempo: 6h 15min total.
Grado: Sin ninguna dificultad técnica. Desorientación posible en la parte alta en caso de niebla.
Traza GPS: https://www.wikiloc.com/hiking-trails/braeriach-circuit-from-whitewell-162870261



Deja un comentario